|

Agua, aire, tierra y fuego. En armonía con la naturaleza.
Economizar y reciclar para que no falte
Rigesa se preocupa seriamente de preservar el medio ambiente y ofrecer mejores condiciones de vida, tanto a sus funcionarios como a las comunidades donde actúa, directa o indirectamente.
Sin embargo, nuestros cuidados no terminan ahí. En tiempos de escasez de energía, es fundamental establecer rutinas que garanticen el máximo aprovechamiento de los recursos disponibles, no sólo economizando donde sea posible, sino reciclándolos para su posterior reutilización.
Aquí usted va a conocer como Rigesa orienta sus programas de aprovechamiento maximizado de recursos, donde quién más gana es la naturaleza y todos nosotros que la utilizamos.
Agua: un bien preciado y cada vez más escaso
De toda el agua disponible en nuestro planeta, sólo un 3% a 5% es agua dulce y, de este total, menos del 1% está disponible para el consumo humano; en pleno "planeta de agua".
Por lo tanto, el uso de este preciado y cada vez más escaso recurso debe hacerse con criterios rigurosos.
Utilizada en grandes volúmenes en la fabricación de celulosa y papel, y en menor escala en la fabricación de embalajes, el agua está presente en todas las etapas de la producción, siendo captada en los ríos cercanos a las fábricas.
En Rigesa, después del consumo y antes de ser devuelta al río, el agua utilizada es tratada en una ETE, Estación de Tratamiento de Efluentes. Efluentes son los líquidos y residuos normalmente devueltos a los ríos en procesos productivos.
Estos efluentes pueden ser industriales, aguas residuales de las calderas, de lavado y de cocimiento de la pulpa y preparación de la masa, entre otras etapas de la fabricación, domésticos o provenientes de sanitarios y restaurantes.
Los sistemas de tratamiento de efluentes de las fábricas son procesos físico químicos y físico químico biológicos (lagunas de aereación), asegurando estándares de emisión en los cuerpos receptores (ríos) mínimo dentro o sobre las exigencias legales, comprobados a través de la fiscalización de los organismos de control ambiental.
Con todo este cuidado, Rigesa garantiza una eficiencia en el sistema de tratamiento de efluentes hídricos superior a 90%. Sólo para tener una idea, la legislación determina una eficiencia mínima de 80%. En la práctica, además de tener cuidado respecto del promedio exigido, cuando el agua es devuelta al río, muchas veces está en mejores condiciones que cuando fue captada.
Destacados:
Algunas de nuestras ETEs merecen ser destacadas especialmente.
La de la Fábrica de Papel de Três Barras, operando con removedores de lodo primario y secundario, contribuye para hacer de esta unidad de Rigesa una referencia en el sector, reconocida por la FATMA, Fundación del Medio Ambiente del Estado de Santa Catarina.
Otra prueba de la eficiencia de nuestras ETEs es la fábrica de Valinhos, donde alrededor de un 95% de toda el agua utilizada circula en un circuito cerrado. Este sistema, que minimiza la utilización de recursos naturales y que en el futuro permitirá reducir a cero la captación de agua del río, dio a Rigesa otro premio ambiental: "Acción Por el Agua".
El aire nuestro de cada día
Las diversas etapas del proceso productivo de celulosa, papel y embalajes generalmente producen emisiones atmosféricas de gases sulfurosos y de material particulado, ya sea en la quema de combustibles, ya sea en el cocimiento de los trozos de madera, como en la recuperación química de productos para reutilizar en procesos productivos. La generación de estos compuestos de azufre (TRS) puede provocar olor, dependiendo de las condiciones climáticas (día nublado, poco viento, etc.), geográficas (valles, montañas próximas, etc.), o cuando se ocupa en concentración más elevada.
Rigesa monitorea sus emisiones atmosféricas con el propósito de mantener estos niveles de emisiones en condiciones de minimizar los impactos adversos y garantizar el cumplimiento de las exigencias ambientales legales.
Algunas fábricas de la empresa mantienen estaciones de monitoreo continuo de las emisiones atmosféricas, 24 horas al día, 365 días al año, para evaluar la influencia de sus emisiones en la calidad del aire del municipio donde actúa.
Además del monitoreo continuo, Rigesa finalizó en 1999 un amplio programa de reducción de emisiones atmosféricas en el sector de recuperación de químicos de su fábrica de papel y celulosa en Três Barras, SC. El programa consumió cerca de US$55 millones en la construcción de una nueva caldera de recuperación de químicos y en la instalación de un sistema de recuperación e incineración de gases no condensables (GNC) con alta concentración de compuestos odorantes. Sólo en el GNC, fueron US$2 millones, eliminando en gran parte los olores generados por la fábrica, convirtiéndola en una de las fábricas de papel y celulosa con los menores índices de emisión en Brasil.
La caldera de recuperación utiliza técnicas de combustión que reducen significativamente la emisión de compuestos de azufre, además de poseer un precipitador electrostático que controla la emisión de contaminantes, reteniendo más de 98% de las partículas que serían emitidas.
El equipo es considerado de clase mundial y utiliza recursos de la mejor tecnología disponible en la actualidad.
En las fábricas de embalajes, el control es realizado por equipos llamados ciclones.
Otra iniciativa de éxito en la Fábrica de Papel de Três Barras de Rigesa para evitar la emisión de olores fue la instalación de un sistema de recuperación de resinas y gases no condensables. La resina recuperada es vendida como materia prima para la industria química y farmacéutica y los gases no condensables son quemados en el horno de cal, con recuperación energética.
La Fábrica de cajas de Pacajus inició la utilización de gas natural para mejorar la calidad del aire de la región. En un futuro muy cercano, las calderas de las otras fábricas de Rigesa operarán con este mismo gas.
Destacado
- Disminución de la emisión de material particulado (partículas finas de polvo de sales de carbonato de sodio y sulfato de sodio).
- Reducción de la emisión de compuesto de azufre, protegiendo el ambiente de la llamada "lluvia ácida".
- Monitoreo de los niveles de monóxido de carbono.
- Control de la emisión de gases que provocan el olor característico (olor a azufre) de las fábricas de papel.
Energía: el engranaje propulsor
El uso de energía en la industria de transformación primaria es siempre muy intenso. En nuestra industria no es diferente. De ella dependen la producción de vapor, la operación de los diversos equipos y el transporte de materiales, entre otras etapas del proceso productivo.
La eficiencia de los equipos y el uso de tecnologías actuales son los factores más importantes para que esa actividad sea desarrollada de forma de proporcionar una utilización racional de los recursos naturales, apuntando al menor impacto en el medio ambiente.
En la Fábrica de papel de Três Barras, buena parte de la energía eléctrica consumida se obtiene a través de un equipo llamado turbogenerador. El vapor es generado por las calderas que queman la biomasa (restos de madera), proveniente del propio proceso, más el licor negro, extraído en el cocimiento de la madera, y una cantidad de petróleo combustible. La energía complementaria necesaria es adquirida de la concesionaria de energía eléctrica.
En la Fábrica de cajas de Pacajus, parte de la energía se obtiene del gas natural, siendo ésta la primera industria de la región de Fortaleza en utilizar esa fuente de energía.
En un futuro muy próximo, las calderas de las otras fábricas de Rigesa también operarán con gas natural.
En las fábricas de embalajes de cartón corrugado y de cajas plegadizas, parte de la energía es adquirida de la concesionaria local.
Proteger para garantizar el futuro
Rigesa posee 54 mil hectáreas de bosques repartidas en Santa Catarina e Paraná. Considerando el valor de la vida y de la madera allí existente, se trata de un patrimonio inestimable.
Para proteger estas áreas, la empresa posee un eficiente programa de prevención y control de incendio, que ocurre desde el momento en que el bosque es plantado hasta el momento en que es cosechado.
En el sistema preventivo, además de campañas de orientación a las comunidades locales, Rigesa posee un programa de limpieza en el 100% de las áreas que colindan con otras propiedades. Con las áreas totalmente limpias o cubiertas con vegetación verde y rastrera, es mucho más difícil que un incendio en una propiedad vecina alcance estos bosques.
Existen también torres de vigilancia distribuidas estratégicamente que permiten a los profesionales localizar un incendio a más de 30 km. de distancia. Localizado un foco, la brigada de incendio es llamada inmediatamente. Hasta que se llegue al local, un moderno sistema de comunicación permite que todo el proceso sea monitoreado desde la sede.
Preparando el terreno
La Fábrica de papel de Três Barras tiene un sólido programa de control y eliminación de residuos sólidos, abarcando desde residuos industriales hasta los residuos de su oficina médica y comedor.
Un programa de reciclaje, con la finalidad de reducir residuos sólidos, separa y destina a reciclaje diversos materiales, como papel, plástico, vidrio, pilas y metales.
La fábrica opera un vertedero industrial clase II, con un volumen de 80.000 m³, construido dentro de las mejores técnicas de impermeabilización y drenaje, donde todos los residuos clase II son controlados. Una red de ocho pozos de monitoreo controla la calidad de las napas subterráneas a través del análisis físico químico de muestras de agua recolectadas.
Nuestros bosques, nuestra tierra
Un área tan extensa de bosques realmente exige cuidados especiales. El cultivo de los brotes, la atención en el crecimiento de los árboles, la preocupación por el suelo para evitar erosiones, la prevención y el combate de las plagas, y la observación rigurosa de las condiciones climáticas en los períodos de poca lluvia, cuando aumentan los riesgos de incendio, son factores que deben ser tomados en cuenta durante el desarrollo de los bosques de pinos y el cultivo permanente de ejemplares nativos.
Equipos formados por especialistas en cada área dedican sus esfuerzos a la creación de condiciones para el sano desarrollo de los bosques.
Contando con sus propios técnicos, y por medio de convenios con universidades y centros de investigación, Rigesa utiliza las técnicas y los recursos más modernos disponibles en esta actividad.
Conservación y recuperación de vegetación nativa
Tan importante como los bosques de pinos es la conservación de vegetación nativa.
La convivencia armoniosa entre ellas permite conservar la fauna y flora original de cada área, además de contribuir favorablemente a la conservación del clima. De las 48 mil hectáreas de bosques conservados por Rigesa, un 28% corresponde a bosques nativos y destinados a conservación permanente.
La empresa contrata viveros orientados exclusivamente a la producción de brotes de árboles nativos de las regiones en que desarrolla sus actividades. Estos proporcionan alrededor de 30 mil brotes al año de más de 40 especies diferentes, destinadas a la recuperación o ampliación de vegetación tupida, en los bordes de ríos o riachuelos.
Desde 1997, Rigesa implementa en la meseta norte de Santa Catarina, el Programa de Fomento Forestal. Además de la donación de brotes de Pinos "taeda" y Pinos "elliottii", la empresa ofrece toda la asistencia técnica necesaria para la implantación y conducción de bosques.
Pinos: La principal materia prima
La producción de celulosa para fabricación de papel "kraftliner" tiene como principal materia prima los troncos de pinos, provenientes de bosques plantados exactamente para esta finalidad. Brasil, por sus condiciones de clima, suelo y disponibilidad de áreas agrícolas, tiene vocación para esta industria.
De origen estadounidense, el pino demostró, en los últimos años, ser una excelente opción por su adaptación al clima y también por la rapidez con que alcanza la edad de corte. Por esta razón, ha sido la especie más utilizada en toda la industria de celulosa del país. Por medio de ella, se obtiene la celulosa de fibra larga.
La utilización de bosques mejorados genéticamente confiere mayor calidad al producto final, debido a su homogeneidad.
|